Administradas por la Dirección Nacional de Hidrografía, las balsas que cruzan el río Negro en los departamentos de Tacuarembó y Durazno aseguran el traslado cotidiano de personas, vehículos y carga, facilitando la conexión entre localidades y sosteniendo múltiples actividades económicas. A lo largo de 2025, estos servicios gratuitos atendieron un notable volumen de usuarios y vehículos, demostrando su relevancia en la región.
Operación y mantenimiento de los servicios de balsa
Las balsas, que permiten trasladar vehículos ligeros, maquinaria, personas y animales, son gestionadas y mantenidas para garantizar condiciones de seguridad y operatividad. Actualmente, en San Gregorio de Polanco se operan dos balsas con apoyo de dos remolcadores, manteniendo una balsa activa y otra en reserva; ésta última se encuentra en mantenimiento, con trabajos de recambio de chapa y estructura. El funcionamiento puede verse afectado por condiciones climáticas adversas según las alertas emitidas por el Instituto Uruguayo de Meteorología (INUMET), y se realiza un monitoreo permanente para preservar la seguridad de los usuarios.
Importancia socioeconómica y uso del servicio en San Gregorio de Polanco
En 2025, la balsa ubicada en el departamento de Tacuarembó transportó cerca de 20 mil vehículos, más de 2 mil animales y recibió casi 47 mil ingresos de personas. Este cruce conecta zonas rurales con centros educativos, comerciales y laborales, facilitando el acceso a la Ruta 6 y continuando con la Ruta 43 hasta la Ruta 5. Durante los períodos de verano, Carnaval y Semana de Turismo, incrementa considerablemente la afluencia de visitantes al balneario local. La capacidad máxima de esta balsa es de 10 toneladas, con dimensiones para vehículos de hasta 10 metros de largo y 3,5 metros de ancho.
El servicio de balsa en Cuchilla de Ramírez: vínculo vital entre Durazno y Tacuarembó
En Durazno, el servicio de balsa de Cuchilla de Ramírez conecta el departamento con Tacuarembó, siendo la única vía directa para los habitantes y trabajadores rurales de la región. Con capacidad de carga máxima de 8 toneladas y capacidad para vehículos de hasta 7 metros de largo por 3 metros de ancho, este cruce es esencial para las actividades productivas de forestación, agricultura, ganadería y apicultura. Su operación permanente los 365 días del año evita desvíos de hasta 90 kilómetros por ausencia de infraestructura alternativa.




