
31/08/2025 l Interés General
**1. Solvencia y Capacidad Financiera Demostrada:** Más allá de las cotizaciones iniciales, la estabilidad económica del contratista es un indicador crítico de su capacidad para completar el proyecto sin interrupciones. Solicitar referencias bancarias, historial de crédito y un balance auditado no es una intromisión, sino una diligencia debida. Según un estudio reciente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), el 28% de los proyectos privados en 2024 enfrentaron demoras significativas o sobrecostos inesperados debido a la insolvencia o falta de capacidad de financiamiento de sus contratistas, un aumento del 5% respecto al año anterior. La tendencia para 2025 es que los clientes demanden garantías financieras más robustas, como pólizas de caución para fiel cumplimiento de contrato.
**2. Experiencia Específica y Antecedentes Verificables:** Un currículum impresionante es solo el punto de partida. Es fundamental verificar proyectos similares en magnitud y complejidad, y contactar directamente con clientes anteriores. La reputación en línea y las reseñas profesionales están ganando peso. Se estima que, para fines de 2025, el 60% de los potenciales clientes realizará una verificación exhaustiva de la reputación digital de los contratistas antes de solicitar un presupuesto formal.
**3. Cumplimiento Normativo y Seguridad Laboral:** La seguridad en obra no es negociable. La Dirección Nacional de Inspección del Trabajo reportó un incremento del 12% en multas por incumplimientos de seguridad laboral y uso de personal no registrado en 2024. Un contratista idóneo debe demostrar un estricto apego a las leyes laborales, normas de seguridad e higiene (como la Ley 19.587 y sus decretos reglamentarios), y poseer seguros de responsabilidad civil y ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo) al día. La transparencia en estos aspectos minimiza riesgos legales y reputacionales para el comitente.
**4. Transparencia Contractual y Marco Legal Sólido:** El contrato es la brújula del proyecto. Debe ser exhaustivo, claro y específico en alcances, plazos, costos, mecanismos de pago, penalidades por incumplimiento, y condiciones para modificaciones o adicionales. Un 20% de los litigios post-obra en Argentina que afectan al sector podrían evitarse con una redacción contractual más precisa y una negociación abierta. Las tendencias futuras apuntan a la inclusión de cláusulas de resolución de conflictos mediadas o arbitradas, agilizando procesos y reduciendo la carga judicial.
**5. Adopción Tecnológica y Metodologías Modernas:** La construcción avanza hacia la digitalización. Contratistas que incorporan Building Information Modeling (BIM), software de gestión de proyectos, drones para seguimiento de obra o incluso soluciones de Internet de las Cosas (IoT) para monitoreo en tiempo real, ofrecen una ventaja competitiva y mayor eficiencia. El 2025 proyecta un aumento del 15% en la demanda de contratistas con experiencia probada en BIM para proyectos medianos y grandes en Argentina, lo que se traduce en menores errores, mejor coordinación y optimización de recursos.
**6. Gestión de Residuos y Prácticas Sostenibles:** La conciencia ambiental ya no es una opción. Un contratista con políticas claras de gestión de residuos, que priorice materiales certificados y métodos constructivos de bajo impacto, no solo contribuye al medio ambiente sino que también agrega valor a la propiedad, alineándose con las crecientes demandas de un mercado más consciente.
Elegir un buen contratista es, en esencia, una inversión en tranquilidad y éxito. Requiere investigación, diligencia y una clara comprensión de las tendencias que reconfiguran el sector de la construcción en Argentina. En 2025, la seguridad de un proyecto ya no se mide solo en la solidez de sus materiales, sino en la fortaleza de la relación y la capacidad del equipo que lo hace posible.