31/08/2025 l Tendencias
No podemos dejar de hablar de los **aerogeles**, el material sólido más ligero del mundo. Pensados inicialmente para la NASA, hoy los encontramos en paneles delgadísimos que multiplican el poder aislante de cualquier cerramiento. ¿Ventanas más eficientes sin perder luz? Los aerogeles son la respuesta, permitiendo que un doble vidriado con una capa mínima de este material supere en aislamiento a un triple vidriado convencional. En regiones como la Patagonia, donde el frío no da tregua, su implementación en cerramientos existentes está demostrando ahorros energéticos impresionantes.
Pero la cosa no termina ahí. Las **pinturas termo-reflectantes** se están volviendo un hit para techos y fachadas, reflejando gran parte de la radiación solar y manteniendo los interiores más frescos en climas cálidos, como los de Cuyo o el Litoral. Y en el terreno de los estructurales, vemos cómo el **hormigón y los ladrillos** se ‘vitaminizan’. Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata están trabajando en aditivos que aumentan la inercia térmica de estos materiales, incluso incorporando residuos de la construcción o áridos reciclados, transformando lo que antes era un simple ladrillo en un componente activo de la eficiencia de la casa. Estos desarrollos no solo nos ahorran energía, sino que también nos acercan a una construcción más circular y con menos huella. La Argentina está demostrando que con ingenio y ciencia, podemos construir un futuro más fresco, más cálido y, sobre todo, mucho más eficiente.