El mercado de la vivienda en Argentina experimenta un crecimiento en el uso de sistemas de construcción en seco. Esta técnica, que utiliza estructuras de acero galvanizado, ofrece beneficios significativos en cuanto a costos, plazos y operatividad en relación con los métodos tradicionales.

Costos y comparación económica

El costo estimado para una vivienda de 100 metros cuadrados construida con sistema en seco se ubica entre 133.000 y 175.000 dólares, lo que representa alrededor de 1.335 dólares por metro cuadrado para una construcción estándar. En contraste, la obra tradicional con ladrillos ronda los 1.600 dólares por metro cuadrado más IVA. Además, la construcción convencional suele experimentar aumentos presupuestarios debido a la extensión de plazos y mayor carga de mano de obra, mientras que el sistema en seco reduce estos riesgos al acortar la duración de la obra.

Reducción de plazos y eficiencia en obra

Una vivienda de 100 metros cuadrados construida en seco puede completarse en aproximadamente siete meses, frente a alrededor de un año que tarda una obra tradicional. Esta reducción de entre el 25% y el 40% en el tiempo de ejecución permite adelantar la entrega y minimizar el impacto inflacionario en el costo final del proyecto.

Ventajas operativas y durabilidad

Las construcciones en seco facilitan el acceso a instalaciones eléctricas y sanitarias mediante paneles desmontables, lo que elimina la necesidad de romper paredes para mantenimiento y reduce costos futuros. Las estructuras de acero galvanizado cumplen con las normativas argentinas vigentes, garantizando resistencia a esfuerzos estructurales y condiciones climáticas adversas, además de ofrecer aislamiento térmico y acústico superior.