La construcción de infraestructura bajo tierra se posiciona como una tendencia en aumento a nivel mundial. Empresas de ingeniería reportan un incremento significativo en la demanda de túneles subterráneos que alojan cables eléctricos, redes de fibra óptica, oleoductos y centros de datos, motivado en parte por consideraciones de seguridad tras conflictos recientes.
Innovación tecnológica en excavación subterránea
EarthGrid desarrolló una tuneladora que utiliza tres antorchas de plasma capaces de alcanzar temperaturas de hasta 27.000 °C para fundir roca. En enero, realizó una prueba exitosa en California atravesando tres metros de granito. Actualmente, se ajustan parámetros para corregir desviaciones en su trayectoria, con planes de implementación comercial para el próximo año. Los túneles construidos con esta tecnología estarán destinados a alojar cables de energía, fibra óptica, transporte de agua, gas natural y logística subterránea en aeropuertos y almacenes.
Casos destacados a nivel internacional
En Italia, el centro de datos Trentino DataMine opera a 100 metros bajo tierra dentro de cavernas en los Dolomitas. La ubicación brinda protección natural contra intrusiones físicas, interferencias electromagnéticas y riesgos sísmicos, además de disminuir los costos de refrigeración. En el Reino Unido, el proyecto London Power Tunnels consistió en la construcción de 29 kilómetros de túneles para cables eléctricos de alta tensión bajo Londres, con una inversión aproximada de US$1.360 millones. Si bien esta solución es óptima para entornos urbanos densos, la construcción subterránea tiene costos significativamente más altos que la infraestructura aérea.
Desafíos y perspectivas del sector
Avances tecnológicos como sistemas de guiado láser y giroscopios han mejorado la precisión de las tuneladoras. Sin embargo, la velocidad de avance continúa siendo lenta y persisten desafíos como la gestión de gases atrapados e inundaciones durante la excavación. La experiencia internacional subraya la importancia de equilibrar costos, seguridad y eficiencia al optar por infraestructura subterránea.



