Según la Federación de Trabajadores de Vialidad Nacional, alrededor del 75% de las rutas nacionales se encuentran en condiciones regulares o malas, producto de la falta de mantenimiento y paralización de obras. Esta situación ya no es transitoria, sino el resultado de una decisión política vinculada al retiro del Estado de la gestión vial.
Impacto del deterioro en la red vial nacional
El secretario general del gremio, Fabián Cattanzaro, explicó que la ausencia de conservación vial acelera el desgaste estructural de los pavimentos y aumenta significativamente los costos futuros para la reparación, ya que cada año sin mantenimiento hace perder cinco años de vida útil a una ruta. Este deterioro se manifiesta con baches de gran tamaño y riesgos crecientes para la circulación, afectando especialmente corredores estratégicos para el transporte de cargas y la conectividad regional.
Costos y riesgos asociados a la falta de mantenimiento
La falta de mantenimiento regular obliga a futuras intervenciones mucho más costosas. Desde Vialidad Nacional estiman que reconstruir caminos deteriorados demanda entre cinco y siete veces más recursos que las tareas periódicas de conservación preventiva. Además, el deterioro incrementa el riesgo de siniestros viales, impactando negativamente tanto en el transporte de pasajeros como en la logística y la producción nacional.
Ampliación de concesiones y críticas al esquema actual
El Gobierno nacional, mediante el decreto 253, habilitó nuevas concesiones de infraestructura pública a operadores privados para peajes y otros mecanismos de financiamiento, además de permitir la transferencia de rutas nacionales a provincias como Córdoba, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Santa Fe para licitación concesionada. La Red Federal de Concesiones busca ampliar los kilómetros concesionados de 6.500 a 9.000. Sin embargo, el gremio vial cuestiona este esquema por trasladar el costo a los usuarios y reducir la responsabilidad estatal, mientras que algunas rutas, como la RN14 o el puente Rosario-Victoria, ya cobran peaje sin que se evidencien mejoras en la infraestructura.




