El Foro Patrimonial, integrado por la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, ICOM, ICOMOS y CICOP, cuestionó la brecha entre la relevancia social del patrimonio y los recursos que el Estado destina a su gestión. La organización tomó como referencia los estados financieros de la Dirección General de Casinos correspondientes a 2024 para señalar que la Comisión del Patrimonio percibe un porcentaje inferior al previsto por la normativa vigente.

Una diferencia que la ley no contempla

La Ley N.º 14.040 prevé, en su artículo 3, que el fondo especial de la Comisión del Patrimonio se conforme con una porción de las ganancias de los casinos administrados por el Poder Ejecutivo, calculada antes de cualquier otra distribución de beneficios. De acuerdo con los estados financieros de la Dirección General de Casinos de 2024, esa comisión recibe el 1,9 % de la utilidad líquida de los establecimientos comprendidos en la distribución. El Foro Patrimonial sostiene que se trata de menos de la mitad del porcentaje fijado por la ley y reclama una explicación pública junto con medidas que aseguren los fondos necesarios.

Consecuencias sobre la gestión cotidiana

La insuficiencia de recursos, según el Foro Patrimonial, impide cubrir vacantes, atender viáticos para el trabajo en territorio y asignar funciones para cumplir compromisos internacionales. También afecta tareas de investigación, conservación, asesoramiento y seguimiento, y debilita la capacidad de acompañar a las comunidades y de actuar ante el deterioro o la pérdida de bienes y expresiones culturales.

Patrimonio, territorios y participación

El Foro Patrimonial plantea una visión integral que vincula las dimensiones materiales e inmateriales del patrimonio, y señala su potencial como recurso para el desarrollo de los territorios a través de un turismo responsable. Para que ese potencial retorne a las comunidades, considera necesario que estas participen en las decisiones y en los beneficios, y que parte de los recursos generados se destine a la conservación. El Día del Patrimonio, impulsado desde su primera edición en 1995 por el arquitecto José Luis Livni, expresa para la organización ese vínculo entre la ciudadanía y su patrimonio.