La construcción atraviesa un problema de relevo generacional que ya afecta a la actividad diaria de las empresas del sector. Según un estudio de BBVA Research, los albañiles menores de 30 años pasaron de representar el 20% del total a menos del 5% en dos décadas, mientras que los mayores de 45 años ya suponen el 65%, frente al 30% de 2007. Sergio Fustero, albañil de...

Contexto del proyecto

La construcción atraviesa un problema de relevo generacional que ya afecta a la actividad diaria de las empresas del sector. Según un estudio de BBVA Research, los albañiles menores de 30 años pasaron de representar el 20% del total a menos del 5% en dos décadas, mientras que los mayores de 45 años ya suponen el 65%, frente al 30% de 2007.


Sergio Fustero, albañil de Zaragoza con más de 30 años de experiencia y titular de su propia empresa de reformas, resume la situación con una frase: ‘trabajo no falta, lo que escasea son los trabajadores’. ‘No puedo coger más trabajo porque no tengo gente’, reconoce, y admite que en ocasiones evita responder llamadas por falta de personal disponible.

Alcance de la obra

Su empresa, dedicada a reformas de pisos, baños y cocinas, ofrece condiciones que buscan atraer trabajadores: jornada continua de 8:00 a 16:00 y sueldos de unos 1.800 euros para sus operarios. Sin embargo, un estudio de Equipos y Talento revela que solo el 23% de los trabajadores de la construcción se sienten satisfechos con su oficio.


Para Sergio, el principal obstáculo no es el horario ni el salario, sino encontrar personal cualificado. Atribuye esta dificultad a un cambio cultural: ‘Hoy en día mucha gente busca el dinero fácil, trabajar poco y ganar rápido’. También señala el peso de las redes sociales entre los jóvenes, que según él prefieren el móvil antes que ‘mancharse las manos’.

Impacto esperado

El albañil apunta además a la burocracia como una barrera para formar nuevos trabajadores, ya que antes era común incorporarse como aprendiz a los 16 o 17 años, algo que hoy resulta más difícil por los trámites requeridos. Su testimonio coincide con el diagnóstico de otros empresarios: España necesita mano de obra y relevo generacional en los oficios manuales, en un contexto de demanda creciente de vivienda y reformas.