Un equipo de investigadores estadounidenses ha desarrollado un método innovador para producir cemento Portland prescindiendo de la piedra caliza, principal fuente tradicional, con el objetivo de reducir las emisiones de CO₂ asociadas a su fabricación. Esta propuesta representa un cambio estructural en la materia prima empleada en la industria del cemento.
Nueva materia prima para la producción de cemento
El estudio, publicado en la revista Nature Communications Sustainability, plantea la sustitución de la piedra caliza por rocas silicatadas ricas en calcio, como el basalto y el gabro. Estas rocas ofrecen una composición favorable de calcio, hierro y aluminio, lo que permitiría satisfacer la demanda global de cemento Portland, acero y aluminio a partir de una sola fuente.
Reducción significativa en consumo energético y emisiones
El proceso convencional de producción de cemento requiere calentar la piedra caliza a más de 1.500 °C, liberando aproximadamente 500 kilogramos de CO₂ por tonelada de cemento. La propuesta del uso de basalto podría reducir el gasto energético en un 30% respecto al método tradicional, contribuyendo a reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero causadas por la industria, que representan un 4,4%. Además, reemplazar la materia prima podría suponer un avance crucial para la descarbonización completa del sector.
Contexto y perspectivas para la industria cementera
Hasta ahora, las mejoras ambientales en el sector se lograron mediante aumentos en la eficiencia energética, uso de combustibles alternativos y adición de materiales cementicios suplementarios para reducir el contenido de óxido de calcio. Sin embargo, el estudio resalta que la disminución del 23% en las emisiones por tonelada desde 1990 no es suficiente. La transformación en el tipo de materias primas constituye un paso estructural necesario para afrontar los objetivos climáticos a largo plazo.




