La Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile ha iniciado su Plan Operación MOP Invernal 2026, centrado en la mantención y ampliación de su red de estaciones de monitoreo de alta montaña. Esta iniciativa permite obtener datos fundamentales para la gestión del recurso hídrico y la prevención ante eventos meteorológicos extremos, en un contexto de crisis hídrica que afecta al país.

Importancia del monitoreo de alta montaña y glaciares

El subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, visitó las estaciones ubicadas en los glaciares Olivares dentro del Parque Nacional Glaciares de Santiago, ubicadas a más de 4.000 metros de altura. Allí constató las labores de mantenimiento de las 126 estaciones de monitoreo de alta montaña que generan información sobre glaciares, permafrost y lagos glaciares. Estos datos son esenciales para caracterizar eventos meteorológicos y seguir la evolución de los glaciares chilenos, cuya superficie total asciende a 21.012 km², equivalente al 2,79% del territorio nacional.

Evolución de los glaciares y crisis hídrica

El monitoreo de 25 glaciares representativos evidencia un retroceso sistemático de volumen, coherente con la problemática de escasez hídrica que afecta a Chile desde la última década. Los glaciares funcionan como reservas estratégicas de agua dulce en estado sólido, y su disminución impacta directamente en la disponibilidad hídrica regional, especialmente en zonas con estrés hídrico. El glaciar Echaurren Norte, monitoreado ininterrumpidamente desde 1975, es un referente para estudios climáticos globales y un ejemplo del seguimiento continuo que realiza la DGA.

Tecnología y operaciones de monitoreo complementarias

Durante el invierno, profesionales especializados efectúan once rutas de nieve para medir el espesor y densidad del manto nival, datos fundamentales para la elaboración del Pronóstico de Caudales de Deshielo que se entrega en septiembre. La DGA incorpora tecnología avanzada como LIDAR, GNSS y GPR en sus dispositivos de medición, posicionando a Chile como un referente latinoamericano en la observación y gestión del recurso hídrico y los glaciares.