Un arquitecto y una ingeniera electrónica desarrollaron un sistema constructivo basado en ladrillos fabricados con plástico reciclado que se encastran entre sí, al estilo de las piezas Lego, y permiten levantar una vivienda en pocos días. La empresa, llamada Conceptos Plásticos, se lanzó en 2010 en Bogotá, Colombia. El sistema utiliza bloques compuestos en un 95% por plástico reciclado -bolsas, envases de comida y botellas- para...

Contexto del proyecto

Un arquitecto y una ingeniera electrónica desarrollaron un sistema constructivo basado en ladrillos fabricados con plástico reciclado que se encastran entre sí, al estilo de las piezas Lego, y permiten levantar una vivienda en pocos días. La empresa, llamada Conceptos Plásticos, se lanzó en 2010 en Bogotá, Colombia.


El sistema utiliza bloques compuestos en un 95% por plástico reciclado -bolsas, envases de comida y botellas- para construir toda la estructura de la casa. Una vivienda típica de dos habitaciones, con baño, living, comedor y cocina, requiere unas seis toneladas de plástico y puede construirse en aproximadamente cinco días, a un costo de entre US$4000 y US$7000.

Alcance de la obra

El material proviene de recicladores y de residuos industriales, que se derrite y moldea para dar forma a los bloques. Una vez terminado, cada pieza pesa alrededor de tres kilos, un peso similar al de un ladrillo tradicional. Al ser encastrables, permiten armar la estructura de manera más rápida y sencilla que con el método de obra húmeda, lo que reduce los tiempos de obra.


Según explicaron los fundadores, las construcciones resultantes son resistentes a terremotos, ignífugas y están bien aisladas, con una vida útil estimada en más de 200 años.

Impacto esperado

La compañía comenzó a trabajar con empresas privadas y una ONG en Colombia, donde construyó más de 50 viviendas y escuelas. En 2017, un representante de UNICEF en Costa de Marfil contactó a los fundadores para atender un problema local: los residuos plásticos obstruían desagües y generaban agua estancada, favoreciendo la propagación de enfermedades, mientras que muchas escuelas rurales de adobe se deterioraban con las lluvias.


El proyecto, además de reducir residuos y facilitar el acceso a la vivienda y la educación, genera empleo y promueve un modelo de economía circular.