En el sector oeste de la ciudad de Mendoza, frente al Barrio Dalvian, el complejo Loteo Formaggia propone una necesaria revisión sobre los modelos contemporáneos de vivienda colectiva. En un contexto donde la expansión residencial tiende a materializarse mediante enclaves herméticos y autónomos, este proyecto explora un camino alternativo: habitar el perímetro sin negar la ciudad, construyendo un límite poroso que funcione como espacio de mediación entre lo público y lo privado.
Diseñado por el arquitecto Martín Micieli, en colaboración con los arquitectos Brenda Karalevich, Pablo Quispe, Bruno Suraci y Pedro Costana, el conjunto residencial abarca una superficie cubierta de 5.931 m². Más allá de su programa habitacional, la obra se destaca por su rigurosa relación con el paisaje, el clima y la estructura urbana preexistente.
Invertir la Lógica del Conjunto Cerrado
Implantado en una gran manzana delimitada por tres calles, el proyecto elude la solución habitual de consolidar un núcleo edificado central rodeado por murallas ciegas. En su lugar, adopta una estrategia inversa: liberar el centro de la manzana y ocupar el perímetro.
El Corazón del Conjunto: El centro liberado se transforma en el área de estacionamientos y espacio común de sociabilidad, promoviendo el encuentro y la vida comunitaria.
El Perímetro Activo: La arquitectura se despliega como una envolvente habitable que define el límite del predio. El borde deja de ser un muro de separación para convertirse en fachada, espesor arquitectónico y sistema espacial activo.
Esta continuidad con la ciudad se construye mediante una cuidada gradación de profundidades. Los volúmenes desplazados generan ritmos y retranqueos que alternan cierres sólidos con planos metálicos livianos en patios y balcones, logrando una lectura urbana permeable y amable con el espacio público.
"El verde desmaterializa el límite, suaviza la transición y establece continuidad con el paisaje urbano circundante."
El Paisaje como Infraestructura Climática
En el contexto ambiental de Mendoza, caracterizado por una alta radiación solar y una marcada amplitud térmica, la vegetación adquiere un rol estrictamente estructural y bioclimático. La incorporación de canteros lineales y áreas verdes comunes no responde a una intención puramente escenográfica o decorativa, sino a una lógica de acondicionamiento pasivo.
La presencia estratégica de la masa vegetal genera sombra, reduce la temperatura superficial de las calles internas y veredas, y mejora la calidad del aire. De esta manera, el espacio común interior se configura como un microclima regulado capaz de atenuar las rigurosas condiciones térmicas del entorno inmediato, funcionando simultáneamente como soporte ambiental y pieza social del conjunto.
Domesticidad Expandida: Masa y Ligereza
La integración entre arquitectura, clima y paisaje se traslada de manera directa a la escala doméstica, diluyendo los límites físicos de la vivienda:
Unidades en Planta Baja: Los departamentos perimetrales incorporan dos patios privados por unidad. Estos espacios abiertos funcionan como dispositivos de ventilación cruzada, optimizan la iluminación natural y permiten una eficiente sectorización programática, introduciendo el paisaje en el interior del hogar.
Unidades en Planta Alta: Disponen de balcones que prolongan la relación con el exterior, estableciendo visuales francas tanto hacia el sistema de espacios verdes internos como hacia la ciudad circundante y el atardecer.
La expresión formal del conjunto se organiza a partir de una clara estratificación material. En la planta baja, un basamento sólido de hormigón establece la condición tectónica del proyecto, otorgando peso, estabilidad visual y anclaje al suelo. Sobre esta base, los volúmenes superiores se resuelven mediante planos contenidos tratados en tonos claros, cuya percepción liviana contrasta con la solidez inferior.
Esta decisión material posee una fuerte dimensión performativa: las superficies claras expuestas al sol reflejan la radiación solar, reduciendo la absorción térmica general del edificio.
Ficha Técnica
| Ítem | Detalle |
| Proyecto | Loteo Formaggia |
| Ubicación | Zona Oeste, Ciudad de Mendoza (Calles Favaloro, San José, Magnelli y Metraux) |
| Autor | Arq. Martín Micieli |
| Colaboradores | Arqs. Pablo Quispe, Brenda Karalevich, Bruno Suraci, Pedro Costana |
| Superficie Cubierta | 5.931 m² |
| Superficie Semicubierta | 613 m² |
| Programa | 78 departamentos con cochera (39 en PB / 39 en PA) y 2 SUM |
| Seguridad | Control de ingreso y seguridad permanente |






