Un consorcio formado por cuatro empresas privadas presentó un ambicioso proyecto para remodelar y ampliar la Terminal de Ómnibus de Retiro en Buenos Aires. La iniciativa contempla una inversión total de 79 millones de dólares y plantea convertir el espacio en un polo intermodal de gran capacidad y servicios variados, sin necesidad de fondos estatales.
Detalles de la propuesta y composición del consorcio
La Unión Transitoria (UT) integrada por Inverlat Investment S.A., Service Trade S.A., Inversiones Peirod S.A. y BV Investments S.A. presentó la propuesta para tomar la concesión de la terminal por un plazo de 30 años. El consorcio se encargará de la financiación, ejecución y explotación del complejo, asumiendo íntegramente la inversión sin aporte directo del Estado.
Ampliación y modernización del complejo terminal
El proyecto ampliará la superficie actual de 30.000 m² a cerca de 90.000 m², triplicando la capacidad del predio. Se agregarán 18.000 m² destinados a locales comerciales, gastronómicos, logística, oficinas corporativas, áreas VIP, hotelería, coworking, un centro de convenciones y 390 cocheras. Además, se creará una plaza pública para integrarla con el entorno urbano.
Capacidad operativa y etapas de construcción
Se planifican 80 dársenas para buses y 50 para encomiendas, con una proyección de aumento del tránsito a 35 millones de pasajeros anuales para 2055, superando ampliamente los 14,6 millones actuales. La ejecución se realizará en cinco etapas durante cinco años, sin interrumpir la operación de la terminal, respetando que nunca se trabajará en más del 30% de los andenes simultáneamente y manteniendo abiertos el 50% de los accesos peatonales.
Impacto económico y laboral
El modelo de negocio se basa en la explotación comercial del complejo. El concesionario abonará al Estado un canon mensual estimado en 100 millones de pesos. Se proyecta la generación de entre 800 y 1.500 empleos durante la construcción, y más de 1.500 puestos de trabajo una vez que el complejo esté en funcionamiento.




