Después de una extensa búsqueda, los arquitectos de Simple Arquitectos emprendieron la renovación total de un PH histórico, preservando su esencia material y potenciando su funcionalidad para la vida contemporánea.
Intervención estructural y espacial
El proyecto comenzó con la eliminación de tabiques originales para abrir el espacio y mejorar la circulación. Los muros de carga se resignificaron como arcadas que aportan fluidez y una geometría singular. La restauración incluyó pisos de pino tea, forjados de hierro y bovedillas, conservando elementos originales y adaptándolos al uso actual.
Diseño interior y conexión con la luz natural
La planta principal cuenta con una isla monolítica que centraliza la cocina-comedor, integrada por un mueble de once metros con almacenamiento y un cantero con riego automatizado bajo un techo translúcido. La bovedilla fue intervenida para conectar visualmente con la terraza y generar iluminación cenital que realza el ambiente interior.
Acceso vertical y planta alta
La escalera remite a una transición material que avanza desde peldaños de travertino, pasando por acabados cementicios, hasta una estructura metálica liviana y transparente, acompañada por luz cenital durante todo el ascenso. En la planta superior se ubican dos dormitorios, un baño con claraboya y un taller-estudio flexible, diseñado con mobiliario inspirado en el método Montessori que puede funcionar como dormitorio infantil.
Espacios exteriores integrados
La amplia terraza cuenta con bancos, pileta, solárium, parrilla y mesada, revestida con un material cementicio continuo en pisos y paredes que elimina las esquinas, generando una sensación envolvente y homogénea que amplía la percepción espacial del PH.




