Cristina Moya, conocida como Kiki, tiene más de 20 años de experiencia como albañila y soldadora en España. Comenzó en el oficio a los 23 años, con dos hijos, en un contexto adverso para las mujeres del sector: ‘Hace 20 años en España, por ser mujer, no te dejaban entrar en la obra, pero eso con los años ha cambiado’, recordó. Para insertarse, se formó en...
Contexto del proyecto
Cristina Moya, conocida como Kiki, tiene más de 20 años de experiencia como albañila y soldadora en España. Comenzó en el oficio a los 23 años, con dos hijos, en un contexto adverso para las mujeres del sector: ‘Hace 20 años en España, por ser mujer, no te dejaban entrar en la obra, pero eso con los años ha cambiado’, recordó. Para insertarse, se formó en una escuela de construcción y empezó realizando trabajos para su entorno cercano.
A lo largo de su trayectoria construyó una carrera sólida, aunque reconoce el desgaste físico que exige la actividad. ‘Si no fuese por vocación, con lo duro que es este trabajo, no seguiría’, señaló, y agregó que la mayor satisfacción llega con ‘la cara que ponen los clientes cuando ven el resultado’.
Alcance de la obra
Uno de los puntos centrales de su testimonio es la escasez de jóvenes interesados en los oficios tradicionales. Según su visión, esto responde a una problemática generacional: ‘No hay jóvenes en la construcción porque la generación nueva es la generación nini que no quiere nada, ni estudiar ni trabajar’, consideró. Aun así, entiende que los horarios, la exigencia física y el estigma social alejan a los jóvenes del sector. Según datos de la Universitat Pompeu Fabra citados en la nota, solo uno de cada diez trabajadores tiene menos de 30 años.
Respecto a la presencia femenina, Kiki notó un aumento en roles como arquitectura o prevención de riesgos, pero remarcó que son pocas las que realizan tareas operativas. Las cifras citadas indican que las mujeres representaban el 11,2% de la plantilla del rubro en 2023 y el 11,5% en 2025, el registro más alto desde 2014. A través de sus redes sociales, con más de 14.000 seguidores, comparte su rutina diaria para visibilizar su trabajo y motivar a otras mujeres a sumarse al sector.



