Tres hermanos de Rafaela diseñaron y construyeron una casa de fin de semana en Cayastá, Santa Fe, utilizando una estructura modular compuesta por once contenedores marítimos. La vivienda está ubicada sobre una hectárea con vistas al Río San Javier y fue desarrollada por la empresa Box House, con especial atención en la funcionalidad, aislamiento y durabilidad.
Diseño y construcción modular
La decisión de construir con contenedores marítimos respondió a la necesidad de controlar cada etapa a distancia, dado que el terreno se encuentra a 70 kilómetros de la ciudad de Rafaela. Los módulos fueron fabricados en la fábrica cercana a Rafaela y luego transportados terminados al sitio, donde sólo requirieron ensamble y soldadura. El proceso total duró seis meses.
Estructura y funcionalidad
La vivienda se organiza en tres niveles sobre una base de hormigón elevada 60 centímetros para prevenir daños por posibles crecidas. En la planta baja se encuentran cinco contenedores que alojan el living, cocina y comedores, con cochera abierta para cuatro vehículos y una parrilla en la base. El primer piso alberga cinco dormitorios y cuatro baños distribuidos en otros cinco contenedores, además de un contenedor vertical que funciona como caja de escalera y esconde un tanque de agua.
Materiales, aislamiento y ampliaciones
Para el aislamiento térmico se utilizó lana de vidrio. Además, se reutilizó la chapa recortada de las aberturas para fabricar portaventanas que permiten mantener la vivienda hermética cuando está deshabitada. El interior combina madera original de los contenedores en áreas comunes con pisos flotantes en los dormitorios. La ampliación de nueve a once contenedores se realizó sin interrupciones ni obra húmeda, logrando un ahorro del 20% en comparación con una construcción tradicional.




