El baño es uno de los espacios del hogar con mayor incidencia de accidentes domésticos en adultos mayores. Por ello, expertos en accesibilidad resaltan la necesidad de planificar estos ambientes con criterios que maximicen la seguridad y comodidad sin sacrificar el diseño.
Iluminación adecuada para mayor seguridad
La iluminación uniforme es fundamental para evitar caídas y tropiezos, especialmente en horas nocturnas. Se recomienda eliminar zonas oscuras y sombras mediante una distribución homogénea de luces que garantice visibilidad total en cada sector del baño.
Elementos de apoyo y diseño adaptado
Las barras de apoyo, preferentemente de acero inoxidable por su resistencia y estilo, deben ubicarse en posiciones horizontales y verticales para facilitar acciones cotidianas como sentarse, levantarse o ingresar a la ducha. Además, en la zona de ducha se sugiere instalar platos a ras del suelo y mamparas de apertura sencilla, junto a asientos abatibles para personas con dificultades de equilibrio o fatiga.
Eliminación de desniveles para un tránsito seguro
Eliminar escalones y diferencias de altura dentro del baño es esencial para crear recorridos continuos y minimizar riesgos de accidentes. Estas intervenciones permiten que las personas mayores puedan desplazarse con mayor autonomía y seguridad.



