La construcción en España enfrenta una crisis silenciosa: la escasez de trabajadores jóvenes y la falta de relevo generacional se combinan con criterios de selección que, según los propios trabajadores del sector, dificultan aún más la incorporación de personal. José, un albañil de 64 años con cinco décadas de oficio, lo describe en primera persona. Relata que se presentó a una oferta de empleo municipal y,...

Contexto del proyecto

La construcción en España enfrenta una crisis silenciosa: la escasez de trabajadores jóvenes y la falta de relevo generacional se combinan con criterios de selección que, según los propios trabajadores del sector, dificultan aún más la incorporación de personal.


José, un albañil de 64 años con cinco décadas de oficio, lo describe en primera persona. Relata que se presentó a una oferta de empleo municipal y, semanas después, le informaron que buscaban a alguien con conocimientos de inglés. Su reacción fue contundente: ‘No sabía que tenía que hablar inglés con los ladrillos’. Para él, este tipo de exigencias reduce el universo de postulantes en un mercado que ya de por sí tiene dificultades para cubrir vacantes.

Alcance de la obra

Los datos respaldan su diagnóstico. Según la Fundación Laboral de la Construcción, apenas el 10% de los trabajadores del sector tiene menos de 30 años. En muchas obras, los equipos están integrados mayoritariamente por personas de más de 50 años. Ante la ausencia de relevo local, la inmigración aparece como una de las principales fuentes de mano de obra.


La cuestión salarial también preocupa. José señala que, desde la transición de la peseta al euro, su poder adquisitivo se deterioró sostenidamente: en veinte años, su salario apenas aumentó 100 euros, lo que para él refleja la desvalorización del oficio frente al aumento del costo de vida.

Impacto esperado

La paradoja del sector es evidente: hay demanda de personal, pero muchos jóvenes optan por la universidad o por empleos menos exigentes físicamente. Para este trabajador, priorizar la capacitación y la experiencia práctica en obra sería el camino para revertir la escasez de manos.