El avance de la obra de un nuevo pabellón en Marcos Paz, destinado a alojar a los detenidos actualmente en Villa Devoto, reabre las expectativas sobre el cierre del Complejo Penitenciario Federal porteño hacia fin de año, según indicó el secretario de Seguridad porteño. El funcionario precisó que hoy hay 1.400 detenidos en Devoto, mientras que la nueva cárcel tendrá capacidad para 2.400 personas (2.232 según...
Contexto del proyecto
El avance de la obra de un nuevo pabellón en Marcos Paz, destinado a alojar a los detenidos actualmente en Villa Devoto, reabre las expectativas sobre el cierre del Complejo Penitenciario Federal porteño hacia fin de año, según indicó el secretario de Seguridad porteño. El funcionario precisó que hoy hay 1.400 detenidos en Devoto, mientras que la nueva cárcel tendrá capacidad para 2.400 personas (2.232 según el gobierno nacional), lo que permitiría trasladar también a los detenidos de las alcaidías porteñas.
La cárcel de Devoto ocupa 4,5 hectáreas dentro de un polígono delimitado por las calles Bermúdez, Pedro Lozano, Desaguadero y Nogoyá. Según la normativa porteña vigente para este tipo de intervenciones urbanas, el 65% de la superficie deberá destinarse a espacios públicos, categoría que incluye parques, plazas, veredas y calles.
Alcance de la obra
Por tratarse de un proyecto urbano, la reconversión del predio deberá pasar por la Legislatura porteña, que mediante una ley definirá el cambio de uso del suelo y los usos permitidos: viviendas, comercios, espacios culturales, deportivos o infraestructura educativa. El proceso legislativo requerirá doble lectura y audiencia pública.
Entre las particularidades del sitio, se prevé la preservación de partes de las construcciones originales, en particular el Pabellón Séptimo, escenario en 1978 de una represión durante la dictadura que dejó 65 presos muertos. Sobre la titularidad del terreno, el funcionario explicó que la Ciudad transferirá el dominio a Nación como parte del esquema de compensación por la construcción de la nueva cárcel, con intervención de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
Impacto esperado
Entre los cuestionamientos al traslado se destaca la distancia entre Devoto y Marcos Paz, de más de 90 kilómetros, con hasta tres horas de viaje en transporte público, lo que complica las visitas familiares y la continuidad de los programas educativos, incluido el Centro Universitario Devoto, que funciona en el penal con 182 alumnos.



