La arquitectura residencial debe anticipar las necesidades cambiantes que trae el envejecimiento. La arquitecta y jefa de Interiorismo de Grupo 8.66 advierte que diseñar pensando sólo en el presente puede limitar la movilidad y el confort con el paso del tiempo. Este artículo detalla los errores más frecuentes y recomendaciones para un diseño adaptable que permita envejecer en el hogar de forma segura y funcional.
Errores comunes que limitan el hogar con el paso del tiempo
Diseñar espacios sin contemplar los cambios físicos vinculados a la edad puede generar obstáculos futuros. La especialista destaca que escaleras para acceder a dormitorios, bañeras altas, pisos resbaladizos y desniveles en las zonas de circulación suelen condicionar la autonomía después de los 60 años. Además, puertas angostas, pasillos estrechos y muebles mal ubicados dificultan el uso de ayudas técnicas como bastones, andadores o sillas de ruedas.
Recomendaciones para un proyecto accesible y seguro
Se aconseja que, siempre que el diseño lo permita, la planta principal incluya el dormitorio, baño completo, cocina y espacios esenciales, evitando así escaleras. También se recomienda prever puertas y pasillos amplios para facilitar la movilidad con equipos de asistencia. Incorporar barras de apoyo, asientos antideslizantes en el baño, reorganizar la cocina con elementos accesibles y despejar recorridos mejora la seguridad. La iluminación nocturna con sensores también contribuye a evitar caídas.
Importancia de la iluminación y el color en la vivienda adaptable
La iluminación debe incrementarse significativamente, ya que una persona de 60 años necesita aproximadamente tres veces más luz que una de 20. Se sugiere una iluminación general uniforme, evitando encandilamientos, y el uso de contrastes entre pisos, paredes y bordes para facilitar la percepción espacial. Para los ámbitos de descanso, la recomendación es utilizar paletas suaves en tonos tierra, arenas o verdes, promoviendo un ambiente cálido sin sacrificar el diseño.




