Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) avanza con un plan de renovación integral de la Línea B del subte porteño que demandará una inversión superior a los u$s 420 millones. El proyecto contempla la adquisición de nueva flota y una serie de obras de infraestructura que incluyen talleres, vías, subestaciones eléctricas y estaciones. El componente central de las obras en talleres es la instalación de un torno...
Contexto del proyecto
Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) avanza con un plan de renovación integral de la Línea B del subte porteño que demandará una inversión superior a los u$s 420 millones. El proyecto contempla la adquisición de nueva flota y una serie de obras de infraestructura que incluyen talleres, vías, subestaciones eléctricas y estaciones.
El componente central de las obras en talleres es la instalación de un torno bajo piso en el Taller Rancagua, ubicado bajo el Parque de Los Andes, entre las estaciones Dorrego y Federico Lacroze. Este equipo permite el torneado de los pares montados sin desmontar los ejes, lo que optimiza el mantenimiento y mejora la disponibilidad de formaciones. Hasta ahora, esas tareas debían realizarse en los talleres de la línea Urquiza, con los costos y tiempos de traslado que eso implica. La obra estaba planificada desde hace más de diez años sin haberse ejecutado.
Alcance de la obra
La licitación del Taller Rancagua incluye también la renovación de 230 metros de la vía 10, refuerzo de giracoches y losa, construcción de oficinas con baño, instalación de pozo de bombeo, nueva salida de emergencia, y obras eléctricas y sanitarias. El torno está diseñado para operar con la flota actual de trenes Mitsubishi y CAF 6000, y será compatible con los futuros CRRC Serie 400.
En materia de infraestructura general, las obras prevén la elevación de la tensión eléctrica de 600 a 1.500 voltios, renovación de ocho subestaciones eléctricas, reemplazo de aproximadamente 8,5 kilómetros de vías entre las estaciones Leandro N. Alem y Federico Lacroze, instalación de catenaria, eliminación progresiva del tercer riel, y adaptaciones en los talleres Rancagua y Villa Urquiza. De los u$s 420 millones totales, más de u$s 300 millones se destinarán a la compra de trenes y cerca de u$s 120 millones a las obras de estructura.
Impacto esperado
Los 29 nuevos trenes CRRC Serie 400, de seis coches cada uno, comenzarán a llegar durante el primer trimestre de 2027. Ofrecerán circulación interna de punta a punta sin cabinas intermedias, mayor capacidad gracias a un ancho de 3,10 metros y mejor aprovechamiento del gálibo ferroviario de la línea.



