



La fisonomía de la Ciudad de Buenos Aires se transforma de manera constante, pero son pocas las obras que logran irrumpir en el tejido consolidado con la fuerza necesaria para convertirse en un nuevo punto de referencia. En una esquina única del barrio de San Cristóbal, la Torre Alberti se presenta con una presencia vertical ineludible. Se trata del proyecto más prominente de BAH (marca bajo la dirección de JNT Desarrollos), una pieza de escala monumental diseñada no solo para capturar el horizonte, sino para redefinir por completo el carácter de su entorno inmediato.
Con una superficie total que supera los 22.117 m², el edificio se organiza en un programa de 270 unidades residenciales apoyadas por un sistema de amenities distribuidos estratégicamente para articular de forma fluida las dinámicas públicas y privadas a lo largo de sus 25 niveles.


El Orden de la Fachada: Transparencia y Naturaleza
El proyecto se inscribe dentro de un lenguaje contemporáneo y neutro, donde la prolijidad, el orden y la precisión técnica actúan como principios rectores de diseño. Una de las mayores complejidades técnicas de la obra radicó en que estas decisiones de diseño operaron sobre una estructura preexistente, la cual fue progresivamente reinterpretada hasta alcanzar una lectura unitaria y tridimensional.
Para estructurar la volumetría de la fachada se optó por una estrategia clara:
Se enfatizaron visualmente las losas de cada nivel, marcando una fuerte horizontalidad que contrasta y dialoga dinámicamente con las barandas y las carpinterías corridas.
Estos cerramientos continuos de vidrio son los encargados de aportar transparencia, liviandad y un juego de reflejos cambiantes que mutan con el transcurso del día.
Su silueta ondulante y la elección de terminaciones suaves establecen un contrapunto blando frente a la rigidez de la trama edificada circundante.
Un elemento fundamental en la composición del frente es la incorporación de vegetación en el plano medio de la fachada. A través de canteros integrados, árboles y especies de gran porte, el verde opera como un dispositivo de mediación activa entre las unidades residenciales, organizando los recorridos, suavizando los límites y desmaterializando la frontera entre el interior y la atmósfera urbana.


El Arte como Eje de la Experiencia Interior
La arquitectura interior de la Torre Alberti fue concebida bajo una premisa diferente y profundamente artística. Los espacios comunes del edificio se resolvieron a partir de una paleta de materiales sobrios, elementales y elegantes, seleccionados específicamente para funcionar como un soporte neutro destinado a la exhibición de obras de arte contemporáneo. Cada textura y cada detalle constructivo fueron rigurosamente controlados para construir un equilibrio de carácter distintivo y sofisticado.
En el interior de los departamentos, la búsqueda estética mantiene esa misma neutralidad a través de una cuidadosa elección de colores, texturas y maderas nobles. Esta versatilidad espacial permite que cada unidad sea apropiada y personalizada con libertad por sus habitantes. Asimismo, la luz natural se consolida como un componente esencial del habitar diario: las generosas superficies vidriadas de piso a techo garantizan una entrada abundante de luz diurna, potenciando la sensación de amplitud y conectando de forma directa las estancias con el dominio del horizonte.




Ficha Técnica
| Ítem | Detalle |
| Proyecto | Torre Alberti |
| Ubicación | Av. San Juan 2516 esquina Alberti 1205, San Cristóbal, CABA |
| Superficie Total | 22.117,93 m² |
| Desarrollo, Proyecto y Dirección | JNT Desarrollos (Marca: BAH) |
| Director de Obra | Arq. Ignacio Silveyra |
| Equipo de Arquitectura | Arq. Francisco Matin, Arq. Leandro Martínez, Arq. Pilar Ferreira |
| Equipo de Diseño | Arq. Vivian Bazán, Arq. Candela Rubio |
| Estructura Programática | 25 niveles, 270 unidades, amenities en PB y Nivel 13 |
Más que un edificio en altura, la Torre Alberti se consolida como un hito emblemático que sintetiza identidad y ambición constructiva. Su imponente silueta expresa permanencia y prestigio urbano, transformando un soporte funcional en un verdadero símbolo grabado en la memoria colectiva de la ciudad.






