El Ministerio de Infraestructura avanza con la modernización integral de la autopista Dellepiane en el nodo Villa Lugano, un proyecto clave para mejorar la circulación vehicular y el transporte público en uno de los corredores más transitados del área metropolitana. La obra, ejecutada por AUSA, contempla demoliciones y reconstrucciones de puentes, nuevas colectoras, y la incorporación de un carril exclusivo para colectivos, optimizando la conexión urbana y la seguridad vial.
Renovación vial y mejora del transporte público
La obra se concentra en el tramo que va desde la avenida Piedra Buena hasta la avenida General Paz, incluyendo las calles Timoteo Gordillo y la zona del cruce ferroviario. Aquí se demolieron y reconstruyeron un puente vehicular y otro peatonal, además de implementar nuevas rampas de subida y bajada y colectoras continuas. Una de las innovaciones principales es la creación de un carril central exclusivo para transporte público con doble sentido, conectado directamente al nuevo puente peatonal mediante rampas. Este proyecto beneficiará a 8 líneas de colectivos que circulan por la zona y permitirá que otras 10 de ingreso a barrios dejen de usar la autopista, mejorando el orden del tránsito y la seguridad vial.
Infraestructura hidráulica y espacios verdes
Dentro de las intervenciones se integran obras hidráulicas que incluyen la instalación de cañerías pluviales que conectan los desagües subterráneos con el aliviador principal del arroyo Cildañez. Esto favorecerá de forma directa a más de 3.000 vecinos y a unas 63.000 personas en toda la cuenca de influencia. Además, se planificaron cerca de 4 kilómetros de nuevos espacios verdes que incorporarán ciclovías y áreas recreativas entre la General Paz y la avenida Lacarra, contribuyendo a un ambiente urbano más amable y sustentable.
Mejoras para el tránsito pesado y seguridad vial
En sectores clave como las áreas de Río Negro, Escalada y Larrazábal/Av. Argentina, donde la autopista combina tramos a nivel, bajo rasante y elevados, se ampliaron los puentes y se unificó la altura mínima de gálibos a 5,10 metros para facilitar el paso del tránsito pesado y evitar incidentes con camiones que bloqueaban el paso. Asimismo, se rediseñaron las rampas de ingreso y egreso para eliminar accesos con giros cerrados que comprometían la seguridad vial.



